Lea de lo que hizo don Timoteo Munger hizo cuando supo por la prensa lo que habían hecho unos malos intencionados cuando hicieron quemar una cruz en el antejardín de un judío. Fue la manera que él tomé para testificar.

 

Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.” 1 Pedro 3:15.

 

No es muy frecuente que el seguidor de Cristo tenga que responder a alguien que pregunta sobre la esperanza que uno tiene en su Salvador. A veces ocurre, pero ¿sabemos responder? Hay mucha tristeza en el mundo y mucha incomprensión. Hay personas que sienten amargura y rechazo. En tales circunstancias, cuando ven la reacción resignada del cristiano frente al dolor, es posible que pida una explicación por la paz que el cristiano demuestra, o quizás sea como dice el texto de cabecera, demandan la razón por “la esperanza que hay en vosotros”.

 

Años atrás, Timoteo Munger vivía en Detroit, E.E.U.U., y leyó una noticia sobre una familia judía que una noche fue sorprendida cuando alguien incendió una cruz plantándola en el antejardín de su casa. Parece que fue un acto terrorista del llamado Ku Klux Klan, un grupo anti-semítico (contra los judíos). Don Timoteo no tenía nada que ver con el incidente, pero como cristiano, pensó en la pobre gente que se sentirían desorientada y confundida por este acto de desprecio. Decidió llamar a la familia por teléfono. Conversó con el hombre judío, expresando su desazón porque había sido hecho blanco de un acto terrorista. El hombre agradeció el gesto y luego informó que este cristiano fue el único que se había molestado para expresar su pesar. De los más de un millón de habitantes que vivían en Detroit, entre los cuales había muchos judíos y cristianos y que seguramente leyeron la misma noticia, ningún otro tomó la iniciativa de llamar al judío para condolecerse.

 

¿Por qué hay tanta negligencia frente a los casos de sufrimiento? ¿Por qué hay tanta insensibilidad ante el sufrir de otros? Posiblemente por el temor de no ser entendido. A veces pensamos “si yo tratara de hablar a alguien solamente para expresar que siento lo que le pasó, ¿me rechazaría?” Posiblemente; pero en la mayoría de los casos, los que se han atrevido a poner por obra el amor de Dios preocupándose por el dolor ajeno, han encontrado nada sino gratitud y aprecio de parte de los afectados. Es una forma de demostrar el amor de Dios cuando hay preocupación por los demás. Así lo hizo Dios, pues “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna” Juan 3:16. Hermano o hermana, ¿conoces a alguien que esté sufriendo? No tengas miedo de expresar tu sentir sincero para explicar la razón por la grata esperanza que tienes anclada en Cristo el Salvador resucitado. Dios tiene interés constante por todo ser humano a través del Señor Jesús y utiliza a los suyos para demostrarlo. –daj

 

Lectura Diaria:
Levitico 3:1-17 [leer]
/Salmos 102:1-28 [leer]
/Hechos 26:1-18 [leer]